¿Quién inspiró Drácula?

Buenos noches a todos, hoy os traigo un poco de  sangre información fresca que espero sea de vuestro agrado. Soy una aficionada a la novela gótica y en especial al género vampírico, por lo que este post tardaba ya en llegar.

Inspirador de novelas y multitud de films, su nombre sigue presente en la cultura popular y basta con nombrarlo para evocar multitud de imágenes a nuestra memoria. No hablamos de otro que del famoso conde Drácula, o como realmente fue conocido en sus tiempos Vlad Tepes el Empalador.

Vlad Tepes, pintura en acuarela, Alemania, siglo XVI.

Vlad Tepes, pintura en acuarela, Alemania, siglo XVI.

Pues bien, nuestro querido Vlad fue príncipe de Valaquia, lo que hoy día entendemos por Rumanía. Este se dedicó a la guerra contra los otomanos que arrasaban dichas tierras y el resto de Europa. Hasta ahí todo normal, pero el por qué de su apodo es de lo más interesante; pues sentía una gran predilección por el empalamiento.  Para los que no lo sepan, se trata de un método de tortura y ejecución que consiste en la introducción de un palo por el recto, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente. Mediante esta técnica se calcula que acabaría con un total de entre 40.000 a 100.000 personas durante siete años sucesivos.

Grabado que representa a Vlad comiendo ante unos empalados.

Grabado que representa a Vlad comiendo ante unos empalados.

Fue uno de los tres hijos legítimos de Vlad Dracul (“Dracul” en rumano significa demonio), quien fue admitido en la orden del dragón, creada en 1428 por el rey de Hungría. De aquí degeneraría el nombre con el que ha pasado a formar parte de la cultura popular de la mano del escritor Bram Stoker. Además, la leyenda negra dice que era aficionado a beber la sangre de sus víctimas en copas mientras comía delante de los empalados. Como bien sabéis se han realizado infinidad de película sobre este personaje, pero la mayoría de ellas se enfocan en la perspectiva del vampiro y no la realmente histórica, a excepción de una película rumana de 1979 llamada “Vlad Tepes”.  

Insignia de la Orden del Dragón.

Insignia de la Orden del Dragón.

Algunas anécdotas sobre el personaje histórico.

– Se cuenta que durante su reinado la población se aquejaba de los continuos robos y asaltos en sus territorios, además de los pobres. Para acabar con esto, organizó un festín una casa de las afueras de la ciudad a la que invitaría a ladrones, enfermos, tullidos y demás gente pobre, a los que ofreció una ingente cantidad de vino y comida. Cuando estos estuvieron saciados Vlad les preguntó si les gustaría vivir sin privaciones ni preocupaciones, en el que todos los días fueran un eterno festín. Obviamente la respuesta de estos fue afirmativa y Tepes no dudó en mandar cerrar todas las salidas y prender fue a la casa con estas personas dentro. Este mismo acto lo llevaría a cabo en todas las comarcas de la zona, hasta acabar con un total estimado de 3600 personas. Sin embargo, para los rumanos se habría tratado de bandidos y no de pobres y enfermos.

– Otros métodos de tortura utilizados por el príncipe de Valaquia fueron la amputación de miembros, nariz y orejas, la extracción de ojos mediante ganchos, la castración, la hoguera, el desollamiento, la estrangulación o la lenta destrucción de pechos y genitales.

Desgarrador de senos, utilizado por los romanos,  la Inquisición y Vlad Tepes en este caso.

Desgarrador de senos, utilizado por los romanos, la Inquisición y Vlad Tepes en este caso.

– Se dice que dos monjes fueron al castillo de Vlad. Este les preguntó, qué les parecían los empalamientos, a lo que uno de ellos respondió que hacía muy bien en hacerlos, pues era una misión divina castigar el crimen; mientras que el otro lo condenó. Uno de los monjes fue empalado y el otro fue recompensado. Según las versiones tradicionales rumana y rusa, premió al honesto y empaló al que lo alabó.

Pintura al óleo de Vlad Tepes, 1560.

Pintura al óleo de Vlad Tepes, 1560.

Pero anécdotas a parte, los historiadores de hoy en día, consideran que la figura de Vlad III el Empalador fue la de un héroe nacional de su tiempo, pues el ejercicio del terror era la única manera de mantener a raya la superioridad vecina que se disputaba sus territorios. Este, habría estado dotado de un sentido de la justicia y la moral, amén de un sentido patriótico que es de extrañar para la época convulsa que experimentaba.

Lo que está claro, es que la leyenda de Vlad como conde Drácula ha dado y dará mucho más de sí, a nosotros compete extender la leyenda o la historia real. A mi parecer, ambas son realmente interesantes.

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~ por divinacomedia8 en diciembre 19, 2013.

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